Local de extremo interés, dentro del recinto del Valle de Cuelgamuros (antes Valle de los Caídos). Naturaleza y reposo total. Vista dentro la cruz desde la ventana. Vale la pena.
Ahora: Mantenimiento deficiente, ventanas con el marco podrido, sin aislamiento de luz, sin ninguna de las comodidades modernas(ascensor, aire acondicionado, TV, internet inexistente y señal de móvil débil). Buen retiro con un poco de penitencia y mundo analógico. Desayuno sencillo.