Está a 1 hora desde el Tuito, el camino es mitad pavimento (con algunos tramos con muchos hoyos) y mitad terracería. El lugar es sumamente hermoso, la atención del personal es la mejor, fueron hasta el pueblo a conseguirnos 1 tornillo para nuestra placa del coche que estaba a punto de caer. La comida muy rica, la habitación súper agradable y tranquila. La vista del mar está estupenda nada mejor que este lugar para escapar del bullicio de la ciudad. Por la noche se ven las estrellas, vimos varias estrellas fugaces.