Mi estancia en general fue muy buena. El personal con el que interactúe desde mi llegada siempre fueron amables y me ayudaron en todo momento.
Gracias a las personas de recepción, las chicas que limpiaron mi habitación los primeros días (muy amables), las personas del lobby (Daniel, Jacobo y el chico que atendía el bar durante los partidos), las personas del restaurante (Israel, Lluvia, chefs, baristas y meseros en general).
Lo único no agradable es que en el pasillo del piso 16 como la habitación 1605 tenía un fuerte olor a humedad; mismo que reporté a mi salida del hotel para que puedan revisarlo.