El personal fue sumamente amable, nos apoyaron guardando nuestras maletas ya que llegamos varias horas antes del check in.
Las camas muy cómodas. Buen wifi.
La habitación tiene un diseño moderno y una distribución peculiar, que nos llamó la atención que la regadera limita con la habitación y solo se separa con un cristal opaco, se alcanza a ver la silueta de la persona en la regadera. Nos salimos de la habitación para dar privacidad a quien se bañaba 😂 No sé si así sean todas las habitaciones, pero la nuestra así era.