Disfrutamos mucho de nuestra estancia, alojamiento con decoración exquisita, muy limpio y en pleno centro de Granada, bien comunicado con todo. La anfitriona muy amable, la primera tarde/noche tuvimos un problema con la calefacción y ella estuvo muy pendiente y se encargó de ponerle remedio para que estuvieramos calientes y a gusto. Camas extremadamente cómodas y todo muy nuevo y en buen estado. Como únicos puntos "negativos", hay stores en lugar de persionas y esto ocasiona que se cuele algo de luz. Aunque se encuentra insonorizado el alojamiento, por la situacion en la que se encuentra en pleno centro, se colaba algo de ruido cuando la gente pasaba por la calle de noche.