Mi experiencia en este hotel fue muy decepcionante; sin duda, ha sido el peor hotel en el que me he hospedado.
Desde la llegada notamos que el lobby no cuenta con aire acondicionado, lo que hace muy incómoda la espera. En la habitación, el aire acondicionado tampoco funcionaba correctamente, por lo que descansar fue prácticamente imposible.
La comida dejó mucho que desear. En general, la calidad fue muy mala y la única comida que nos pareció aceptable fue la del supuesto espectáculo nocturno. Además, el show fue muy corto: anunciaban entretenimiento, pero apenas duró menos de 30 minutos y consistió en alrededor de cinco canciones. Fuera de eso, la única "animación" que vimos fue un cantante en el lobby, muy lejos de la "diversión garantizada" que prometen.
La atención del personal también fue inconsistente. Aunque algunas personas fueron amables, la actitud de varios empleados dejó mucho que desear y no mostraron interés en resolver los problemas que reportamos.
Las instalaciones tampoco cumplieron con las expectativas. Solo hay una piscina y su estado no es atractivo. Además, la playa tenía una gran cantidad de sargazo, lo que afectó por completo la experiencia.
Lo más grave ocurrió alrededor de las 4:00 de la mañana, cuando un vidrio de la habitación se rompió de manera espontánea. Horas antes, mi bebé había estado jugando en el jacuzzi que estaba justo al lado de ese vidrio, por lo que la situación pudo haber terminado en un accidente muy serio. Avisamos inmediatamente al personal, pero nos informaron que no podían limpiar los vidrios porque no contaban con personal de limpieza durante la noche, así que tuvimos que permanecer con los cristales rotos hasta la mañana siguiente.
En definitiva, la relación entre lo que el hotel promete y lo que realmente ofrece es muy mala. No volvería a hospedarme aquí ni lo recomendaría, especialmente para familias con niños pequeños.