La propiedad está muy céntrica. Todo se mantiene muy limpio. Gracias a todo el personal de la recepción por su amabilidad y cortesía, a Edgar, Victor y Sergio por cuidarnos y gestionar el transporte en cada una de nuestras salidas. En el área de comida , siempre estuvo bien elaborada, todas las mañanas nos recibía Carlos y su compañera de turno con una amable sonrisa, el buen trato y el respeto ayudan a que te sientas como en casa. Las habitaciones eran arregladas diariamente, todo limpio, impecable , estábamos en la 625 gracias al chico que ayudó a que nuestra estancia fuese placentera. En general en el Hotel todo está organizado y las situaciones se solucionan a mayor brevedad. Gracias a todos. Lo unico que extrañamos fue un mini refrigerador en la habitación pues como personas mayores es necesario , nos asombró que no tuviera pues todos los hoteles los tienen. Hasta la próxima.