Pongo 3 estrellas ya que el último día de limpieza robaron un peluche de apoyo emocional de mi esposa y un par de cosas más.
Si no fuera por esto, hubiera puesto 10 estrellas, el personal, en especial Darío y Smiley son súper amables y atentos, las personas de cocina también, hicieron que la estancia fuera muy placentera. Recomiendo pagar el desayuno, es sencillo pero, rico, te ahorras buen dinero, no puedes desayunar algo así por menos de 10 a 15 euros al día, la zona es buena, conectas fácil con el Tiber y ahí puedes recorrer muy fácil de sur a norte. En general, un hotel muy bueno.