El acceso al hotel es un horror, no sabe uno si está entrando a un tugurio o a un hotel.
La recepción junto a la cocina es terrible, es más, cuando llegamos ni siquiera encontrábamos la recepción.
La habitación estaba limpia y dormimos bastante bien.
Es muy práctico por estar tan cerca del aeropuerto pero la verdad, no volveríamos.