Las habitaciones son grandes y las camas muy cómodas. Tienen té de cortesía, minibar y todo tipo de accesorios. Todo muy limpio y nuevo. La ubicación es muy buena, al lado de la estación y cerca del centro. Ideal para estancias largas aunque la mía haya sido corta.
Lo que no me gustó es el precio, excesivo tanto para lo que es como para Huesca. Tampoco me gustó el desayuno, el cual te tratan de encasquetar cuando vas a hacer el check in pero rechacé y tiene un horario pésimo. Por el precio desayunas 3 o 4 días en cualquier bar de la zona.