Me gustó pero en los dos días que estuve, siempre se escuchó un ruido como si alguien estuviera tocando en la pared, si llegó a ser molesto porque nunca supe de dónde venía.
De la limpieza, me di cuenta que sólo iban a tender la cama pero no barrían y tampoco me cambiaron las toallas.
De todo lo demás, si me gustó, la cama muy cómoda.
El salmón de ese restaurante es otro nivel, delicioso.