Desde que entras a la propiedad huele muy mal, entre comida y casa vieja.
Un olor muy desagradable. Me recordó a esas casas viejas llenas de humedad.
Me tocó la habitación que da a la alberca y muy desagradable tener que entrar por la venta, pues no tiene puertas.
El hotel pudiera ser muy bonito si estuviera bien cuidado.
Las camas muy duras, pero lo peor fue que me quité los zapatos para acostarme y los pies se me ensuciaron terrible de que no estaba limpia.
Fue una experiencia muy mala, no me quedaron ganas ni de bañarme en el hotel.