En el primer plano del centro y casco histórico de Bilbao, accesible a pie desde el metro y tram, puedes caminar a la ría sin problemas, el desayuno para empezar el día es bueno. Auto checkin sin problema, comunicación puntual y oportuna, lo malo es el ruido de la noche, de otros cuartos y de la calle, por lo demás muy agradable.