Una opción razonable para la zona, aunque no me gustó que la habitación estaba fétida con olor a sudor rancio todo el tiempo, lo reporté para que me la cambiaran y solo fueron a rociar aromatizante que no sirvió de mucho, tuve que ir a comprar un aromatizante por mi cuenta. La fuente de ese olor son unas sillas de plástico que deberían retirarlas o cambiarlas porque solo arruinan la experiencia del huésped. El desayuno es muy básico que se repite lo mismo todos los días y sin variedad, con frecuencia se acaban las cosas y no hay ni fruta.