La habitación estaba en el último piso. Sin ruidos de la calle, aunque si, algo, del aire de la calefacción, que puede molestar.
No usé el parking por recomendación del recepcionista. Al ser un coche largo y la rampa bastante empinada (al parecer) puede tocar con el suelo. Hay un parking público, al aire libre y gratuito por la noche, a 50 m.