El personal de recepción en la segunda noche, fue grosero; así como ampliar el servicio de restaurante cuando tienen lleno, sus máquinas dispensadoras no servían; y el servicio de café en el recibidor se terminó a las 10 de la noche y no volvieron a poner aún cuando las personas estábamos solicitándolo, su excusa fue que se había terminado porque el hotel estaba lleno.