Llegué por la noche al establecimiento y no pude contactar a persona alguna para ingresar en su número de teléfono, lo cual me obligó a hospedane en otro lugar la primer noche.
La persona que hace la limpieza dejó las llaves en un candado pero no me enviaron ni dejaron mensaje alguno con información al respecto, a pesar de que tenían mi número celular.
Para compensar, Vicente (dueño del establecimiento quien reside en el extranjero), de palabra sólo me ofreció una noche de cortesía a hacer efectiva en el futuro, pero no me devolvió el costo de la primera noche ni compensación adicional alguna.
De nada sirve que el establecimiento esté en buenas condiciones en general, si los huéspedes se quedan en la calle.