Muy cerca de la estación de tren.
Personal muy amable. Llegamos por la mañana, con mucha lluvia, y nos ofrecieron esperar 15 minutos en el comedor de desayuno mientras preparaban la habitación, lo que nos permitió secarnos y cambiarnos de ropa.
Está a unos 25 minutos andando de la Plaza San Marcos, pero el paseo es precioso, así que sin problema.
Hotel con años, pero muy bien mantenido.
Desayuno sencillo pero bueno.