La habitación es muy simple, camas, baño y televisión. No hay más, no tienen plancha, no tienen frigobar para se tome en cuenta. Éramos 4 personas y solo dejaron 2 toallas. Las camas muy cómodas y la habitación muy limpia. El desayuno excelente y completo. Ojo, el estacionamiento es en un costado y es público, aunque al final te sellan el boleto y está incluido. Para entrar al hotel con maletas es complicado ya que tienes que bajar varios escalones por una puerta muy angosta. Esto deben de mencionarlo en alguna parte. Una idea es pararse en calle, bajar las maletas y entrar por enfrente, ya después estacionarse. El personal es muy amable, sobre todo en recepción y la ubicación está perfecta, frente a la catedral de Tampico y en plena plaza principal.