Pésima gestión y descanso imposible.
Aceptamos un cambio al Hotel Castellar Palace bajo la promesa de que era un hotel muy superior, pero la experiencia ha sido decepcionante. Viajábamos 4 personas. A los niños les asignaron un sofá cama defectuoso que se abría por el medio, impidiendo que durmieran. Al final, uno de ellos tuvo que dormir con nosotros, arruinando el descanso de toda la familia.
Lo peor fue la respuesta de la recepción: se limitaron a echarle la culpa a la limpiadora argumentando que estaba mal montado. Un hotel de este nivel no puede dar esas excusas corporativas. Pagamos por un servicio de calidad que no recibimos. No volveremos.