La vista al final fue el punto más fuerte, las ventanas son panorámicas y tienes una vista privilegiada de Santa Fe, sin embargo la entrada está muy sucia al igual que la habitación, no hay teléfono para comunicarte con lobby por lo que tienes que bajar por el elevador cualquier duda que tengas, no hay room service lo cual me pareció un punto en contra también.
En calidad precio está bien, puedes obtener un espacio tipo pent house por el precio de una habitación normal, sin embargo me topé con las sorpresas que describí previamente.