Excelente hotel para un fin de semana en familia. Todo estuvo genial: el lugar es muy agradable y limpio, la vista al mar es preciosa y la alberca es ideal para los niños y para relajarse.
Pero lo que realmente hace inolvidable la experiencia es la atención del personal. Mauricio, el administrador, y Amanda con su equipo, son personas increíblemente amables y serviciales que te hacen sentir como en casa. ¡Hasta nos gestionaron el envío de unos pasteles a la puerta del hotel!
Muy recomendado para quien busque tranquilidad, limpieza y un servicio que va más allá de lo esperado.