Pasamos una noche en el Gran Hotel Jaime este fin de semana y nuestra estancia nos ha dejado sentimientos encontrados. Por un lado, el hotel es espectacular: tanto su ubicación como sus instalaciones son impecables y muy cuidadas; es un lugar que realmente te invita a volver.
Sin embargo, el servicio de recepción durante el check-in y el check-out nos resultó bastante frío y falto de información. En ningún momento se nos detallaron los servicios ni las comodidades del hotel, algo que echamos en falta, ya que nos hubiera gustado aprovechar más nuestra estancia.
Quiero destacar positivamente a un miembro del personal —creo que del equipo de limpieza—, que hizo todo lo posible por ayudarnos a conseguir un café; su actitud fue excepcional y es el tipo de atención al cliente que un hotel de esta categoría debería tener en todos sus departamentos.
A pesar de la falta de calidez y proactividad en recepción, el hotel nos ha gustado tanto que decidiremos darle una segunda oportunidad. Esperamos que en nuestra próxima visita el servicio esté a la altura de la calidad de sus instalaciones.