Siempre he dicho que la diferencia entre un buen hospedaje y uno malo son los detalles. No importa si el lugar es pequeño, lo que importa es la experiencia que uno vive.
Acá, solo pase una noche y creo que no volvería a elegir este lugar si acaso regresara a la ciudad, en los puntos a mejorar incluiría:
- Sábanas sucias, con manchas visibles
- Olor de la habitación a humedad y a sábanas viejas
- El clima viejo, obsoleto y sin control, no se podía regular
- Estacionamiento techado muy reducido y sin valet parking
- Me dieron una habitación que daba a la calle y toda la noche se escuchaban automóviles y camiones pasar
Sinceramente por el precio esperaba un poco más.