No tenemos quejas especiales del alojamiento salvo por el estado del sillón cama. Reservamos un apartamento para 6 personas, contando con el que dos personas dormiríamos en el sofá cama, pero el estado del mismo hacía imposible dormir en el mismo. El contacto vía WhatsApp fue deficiente, por lo que tuvimos que trasladarnos hasta la sede en Gran Vía. Allí conseguimos que nos llevaran un protector de colchón, que tampoco facilitó significativamente el uso del sofá cama. El trato del personal en sede física fue adecuado. Sin duda, el gran problema fue haber contratado un alojamiento para 6 personas que sólo era adecuado para 4.