La lavandería estaba incluida en el servicio pagado. Había una recepcionista Tailandesa que fue muy amable. Puedes comunicarte con el staff a través de una tableta que se encuentra en la recepción, tiene varios idiomas. El restaurante más cercano nos encantó, no lo conocíamos, y aunque no es exactamente lo más japonés que cometas está rico y barato (sobre todo el desayuno)