Al llegar nos sorprendió ver que el apartamento está en la planta -1, pero tiene ventanas al exterior y es perfecto para unos días en pareja. Equipado con todo lo necesario para pasar unos días, todo estaba muy nuevo y limpio. A 10 minutos del centro de Burgos caminando, aunque tras una pronunciada subida. Aparcar en la zona del apartamento fue fácil. A destacar también la comunicación con el anfitrión, muy rápida y efectiva. Sin duda, un sitio muy recomendable para alojarse y disfrutar de la ciudad.