Hace tres años nos hospedamos en este hotel y por la buena experiencia decidimos regresar. Lamentablemente, esta vez encontramos un hotel en claro deterioro.
La ubicación sigue siendo una de sus mayores fortalezas, pero la habitación del sexto piso que nos asignaron era más pequeña que la de nuestra visita anterior y mostraba falta de mantenimiento. El colchón y la cama presentaban un desgaste evidente e incluso indicios de humedad. Cada mañana el ventanal amanecía completamente empañado, señal de que requiere mantenimiento o reemplazo. Además, los marcos de las ventanas estaban sucios, las bases de las camas deterioradas y las lámparas tenían manchas visibles.
El desayuno continúa siendo bueno y variado. Sin embargo, nos sorprendió que la piscina no tuviera señalizada su profundidad, un aspecto básico de seguridad para los huéspedes.
También tuvimos un inconveniente serio con la recepción. Un tercero dejó allí un documento de carácter sensible dirigido a mí. En repetidas ocasiones el personal negó haberlo recibido, obligando a quien lo entregó a regresar al hotel para demostrar que sí lo había hecho. Solo entonces me fue entregado. Aún más sorprendente, posteriormente el hotel dejó una carta en la habitación afirmando que el documento nunca había sido recibido. Sin palabras.
Por el precio que cobra por noche, la relación entre costo y calidad ya no resulta favorable. Ojalá la plataforma permita adjuntar las fotografías que tomé, ayudarían a documentar lo que he escrito.