La atención del personal del hotel fue realmente deficiente. Llegamos en la noche después de un vuelo y, a pesar de contar con una reserva confirmada a través de Expedia, el recepcionista, David, negó la existencia de nuestra reserva y se negó inicialmente a permitirnos el ingreso.
Además, nos indicó que solicitaría a Expedia nuestra reubicación porque el hotel no nos recibiría, cuando es de conocimiento que Expedia no puede realizar ese tipo de gestión de manera unilateral si el hotel decide no honrar una reserva. La situación nos dejó completamente desamparados en plena noche.
Solo después de más de una hora de insistencia y de explicarle que esa noche la ciudad estaba completamente saturada por un partido del Mundial, David accedió finalmente a hospedarnos. De no haber sido por la falta de disponibilidad de otros hoteles, jamás habríamos insistido en quedarnos allí.
La experiencia fue sumamente estresante y la atención recibida estuvo muy por debajo de lo esperado. Un hotel debería respetar las reservas confirmadas y brindar soluciones, no generar incertidumbre a sus huéspedes después de un largo viaje. Lamentablemente, no puedo recomendar este hotel.