Estuve de vacaciones con mis padres tres noches y súper bien. Las habitaciones están bien de precio y estéticamente bastante bien, lo único malo que podría comentar de la habitación es que el lavabo estaba sujeto con un listón de madera y el grifo estaba muy cerca, estaría mejor uno más largo. La ubicación está bien porque el pueblo es tranquilo y de Huesca estás en coche a 15-20 minutos. El restaurante del hotel es bonito y está bien para tomarte algo, para comer o cenar ya lo veo un poco caro para la calidad que es, y para desayunar si pedís tostadas pedir media porque son bastante grandes, literalmente te ponen media barra. Los camareros nos atendieron muy bien sobre todo una camarera que no recuerdo su nombre, solo se que es sevillana. Si volviese a Huesca no dudaría de volver a este hotel, lo recomiendo.