Es un hotel de primera todo exquisito, su decoración su belleza por afuera y por adentro. Lo mejor hace tiempo no tenia un trato tan especial por parte de sus empleados en la llegada hablando español un joven checo llamado Thomas nos ayudo y recomendo un extraordinario Restaurante. Siempre dispuesto ayudar. En el check out Sabrina muy amable, pero la atenciones sobresalientes de Anna nos motivan a regresar en la verqno y volver a quedarnos en este hotel. Tienen un desayuno super variado y muy fresco las frutas, quesos en fin de todo super rico. Las habitaciones son bien espaciosas y el baño wow super lujoso y amplio recomendado 10000%