El hotel es muy bonito es en una casa antigua pero todo está muy cuidado, las habitaciones tienen nombre de flores, buen tamaño, en la regadera sale mucha agua y un plus es tener desayuno al despertar el cual estaba muy rico. Además, muy cerca está el museo de Costa Rica, museo de Jade y puedes irte caminando por el centro viendo los puntos importantes. Recomendado