Lo único que salva a este hotel es la amabilidad del staff. Desde recepción, restaurante, valet, todos tienen una sonrisa y te hacen sentir bienvenido. Mención especial a Yair en restaurante, muy amable y profesional.
Lamentablemente al hotel le URGE una renovación. Los baños tienen moho, la cortina de baño con suciedad de días, y se cae el techo a pedazos. Se nota que no le dan mantenimiento. La ubicación es buenísima si vas a hacer cosas en el sur, pero si está de pensárselo con lo descuidado de las instalaciones y la limpieza profunda que se ve que no existe.