El hotel tiene instalaciones viejas y con mal mantenimiento, los colchones están viejos (incluso se sienten los resortes), en los baños el agua de la regadera y el lavamanos sale mal por el exceso de sarro en los dispositivos.
Las cortinas no cierran bien y se mete la luz de las lámparas nocturnas y del sol por la mañana, lo que complica descansar.
Esperábamos más de un Hotel Camino Real