Todo fue excelente, no tengo ninguna queja. Desde el primer momento, la atención fue cálida y muy profesional, lo que hizo la estancia aún más especial. La habitación también estuvo increíble; aunque no nos tocó vista al Cerro de la Silla, eso no restó nada a la experiencia.
En general, todo en el hotel fue de lo mejor. Es de esos lugares donde realmente puedes relajarte y disfrutar cada detalle. Me encantó la experiencia y, sin duda, me gustaría visitar todos los Sheraton de Monterrey. ¡Espero regresar muy pronto!