El hotel es viejo, se nota que ha tenido muy buen diseño y decoración, incluso si bien el mantenimiento esta bien con nuevas alfombras (muy feas por cierto), da sensación de viejo, y percudido. No habia parking disponible, pero hay un estacionamiento a media cuadra y por suerte no llovió. El desayuno muy bien y la atención del personal tambien. Deberían hacerle una limpieza a fondo, le falta brillo, fijarse en los detalles, por ejemplo no habia gorra de baño, y el espejo del baño estaba manchado con sangre, (hab 907).