Las habitaciones que dan a la calle no tienen vidrio para aislar el ruido, y toda la noche escuchas las motos, los camiones, los autos, etc…; el estacionamiento no tiene luz, y si llegas de noche es una cueva muy propicia para un robo u otra situación desagradable…; uno de los colchones rechinaba, así es que en cada movimiento era un rechinado…; lo único súper a gusto fue la regadera y la cafetera. No nos quedamos al desayuno, no doy opinión al respecto. Muy limpia la habitación!