La estancia ha sido perfecta, de hecho no oparece un dos estrellas. Habitación amplia, limpia, camas cómodas y ducha con la fuerza suficiente.
El desayuno buffet con poca variedad pero suficiente y la media pensión con un menú cerrado pero con opción de cambiar algún plato por tema de no gustar ese sabor.
Ubicado a sólo 17 minutos del teleférico de la aguille du midi y a 25 de la estación para el mar du glace, con opción de transporte público gratuito con una carta que te dan en el hotel. No sé si volveré a Chamonix, pero si lo hago tendré en cuenta este alojamiento.