El hotel está ubicado en uno de los pueblos de acceso al parque del Etna. Además de la localización, el estado de la estructura está inmejorable, la habitación fue cómoda, silenciosa y hasta pudimos ver una erupción nocturna del volcán desde el balcón. La cama de 10. Muy interesante la opción relax en los jacuzzi exteriores y el extra para los tratamientos spa. Desayuno variado. Altamente recomendable.