El apartamento está muy bien decorado, equipado y limpísimo (aunque el sofá estaba lleno de pelos de perro o gato). En las fotos parece más grande de lo que es en realidad y la tele esta muy cerca del sofá. Las camas son aceptables pero no demasiado cómodas, un colchón se hundía un poco y almohadas muy finas. Nosotros estuvimos en casa Aldea y ponía que tiene horno pero no tiene (habíamos comprado pizzas que hicimos en la sartén). Está a 20 min del lago. El dueño muy amable y educado