El hotel se ve recién remodelado, la habitación estaba muy muy limpia y amplia, todo funciona perfectamente. La chica en el front desk fue súper amable, incluso nos reservó un taxi para ir al aeropuerto a la mañana siguiente. El desayuno empieza a las 8 am, pero ya estaba servido para las 7:30, así que alcanzamos a comer algo antes de salir (gracias!). El único inconveniente es que hay unas escaleras para llegar el front desk por las que tuvimos que cargar las maletas. Fuera de eso, ningún pero...
La zona está padre, puedes sentir el ambiente de Nápoles en cuanto pones pie fuera del hotel. Me volvería a hospedar aquí definitivamente! Lo recomiendo mucho.