Todo bien. Las habitaciones muy amplias, el colchón muy bueno. Ahora ya pusieron pantallas grandes en el cuarto. Limpio y funcional.
El único pero que le pongo a este hotel es la iluminación del cuarto: no prenden todas las lámparas y las que sí prenden son luces frías, así que nunca nunca nunca es un lugar acogedor, más bien parece una oficina de recaudación de impuestos.