La alberca bien, solo que empezó a lloviznar y el personal empezó a recoger los cojines de los muebles de afuera, y aventaron nuestras cosas que estaban en las sillas, al final ni llovió y solo tiraron las cosas.
Solamente solicitar que sean más cuidadosos con la limpieza de sábanas y toallas, ya que en la estancia encontramos sábanas sucias y toallas un poco viejas y rotas, eso si, en cuanto se solicitó el cambio este fue de inmediato.