La habitación era tan pequeña que no pudimos dormir el uno junto al otro. Los futones eran prácticamente inexistentes. Demasiado ruido del exterior y la luz del pasillo se queda encendida toda la noche y no deja dormir ya que es demasiado.
Entorno muy bonito, pero demasiado incómodo para nuestro gusto.
El señor que lo lleva era agradable, mucho.