La habitación es amplia, el baño, los acabados y la tina, súper. El personal amable, el servicio rápido y eficiente. El edificio tiene vistas padrísimas. Lo malo: Hay un olor penetrante a plástico quemado en la habitación. Creemos que es por el asoleamiento que recibe el edificio entero y que bloquean con persianas plásticas.