Teníamos dos habitaciones. Una de ellas bien, aunque hubiera estado mejor algún detalle como una botella de agua mineral complementaria después del insufrible calor. La otra habitación donde se quedaba mi mujer con una de mis hijas, fue muy ruidosa por culpa de una pareja discutiendo como si estuvieran en su casa y con la televisión encendida en volumen alto a las 2 de la mañana. Mi mujer y mi hija durmieron poco, pero la nuestra bien…