Al llegar la habitación tenía un olor espantoso, la señora de recepción súper grosera por teléfono y la segunda vez que marque igualmente terrible, en el desayuno ya pagado los camareros eran de dejarte la nota y con presión y molestia con su frase de "lo que gusten cooperar" eso es un hotel no me pasaba.
No tienen trampa para discapacitados en la entrada.
No volveré a hospedarme aquí.