Un hospedaje encantador, una casa con historia renovada a nuevo con excelente gusto, todos los espacios bien desarrollados para que te sientas importante, cómodo, apreciado. Santi el propietario está pendiente desde días antes a tu llegada y hasta después de ella para que tus vacaciones sean maravillosas al igual que María su ayudante. Ambos son muy gentiles. Los cuartos son espaciosos, elementos de tocador, sábanas y toallas de primera calidad en puro algodón, tenes una cocina completa para usar, con café de cortesía y todo lo que necesites para poder hacer tu propio desayuno y también podes comprar comida hecha y disfrutarla en el super decorado living-comedor, la pileta o piscina es preciosa en medio de un jardín tipo selvático de increíble gusto con plantas auténticamente mexicanas. Recomiendo esta casa armada con tanto cariño sin duda volveremos. Gaby y familia desde Buenos Aires Argentina.