El hotel se anuncia en Expedia/Hotels como un hotel normal, pero mi experiencia fue más parecida a la de un hotel de paso. La estancia fue muy decepcionante.
Desde la llegada, la recepción detrás de un vidrio da una sensación poco acogedora, más cercana a una zona de alta inseguridad que a un hotel cómodo. La decoración es muy básica y de mal gusto; por ejemplo, tiene el logo del hotel en el techo, justo arriba de la cama.
Las habitaciones no tienen ventanas, por lo que estás completamente encerrado, sin luz natural ni ventilación exterior. Los servicios básicos también fueron mediocres: el aire acondicionado hacía mucho ruido, enfriaba demasiado y luego se apagaba, haciendo que el cuarto pasara de estar helado a caliente constantemente.
La regadera tenía muy poco flujo de agua caliente, apenas suficiente para bañarse. Lo reporté y me dijeron que estaba bien, aunque claramente no era así.
El desayuno fue muy malo: comida grasosa, básica y poco apetecible. Terminé comiendo solo un plátano y tomando café aguado.
Lo único positivo es que el hotel parece relativamente nuevo. Fuera de eso, no lo recomendaría para alguien que busca un hotel normal para descansar o viajar por trabajo.