Nuestra estancia en Arena Leme Hotel tuvo varios aspectos positivos, pero también algunas situaciones que considero importantes mencionar para futuros huéspedes.
Lo mejor del hotel, sin duda, es su personal. Todo el equipo fue sumamente amable, atento y siempre dispuesto a ayudar. Desde el momento del check in nos hicieron sentir bienvenidos y durante toda la estancia mantuvieron una actitud cálida y profesional. También disfrutamos mucho la hermosa vista desde la habitación, que fue uno de los puntos más destacados de nuestra visita. El desayuno incluido resultó muy conveniente, con buenas opciones y un ambiente agradable para comenzar el día.
Sin embargo, hubo inconvenientes que impactaron nuestra experiencia. Al llegar nos informaron que tanto la piscina como el bar estaban en remodelación y, por lo tanto, no podían utilizarse. Nos ofrecieron pases para usar las instalaciones de otro hotel ubicado a unas cuadras, lo cual fue un gesto amable, pero sinceramente no era lo mismo. Tener que desplazarse a otro lugar para disfrutar de servicios que uno espera encontrar en el hotel donde se hospeda resulta poco práctico e incómodo. De haber sabido con anticipación que estas áreas estarían cerradas, probablemente habríamos elegido otro hotel.
Otro aspecto que me sorprendió fue que la televisión de la habitación era bastante antigua y no contaba con funciones Smart TV. Durante nuestra estancia coincidieron partidos importantes del Mundial que quería ver, pero no podía acceder